agosto 19

Los almacenes: Más que un trastero de mercancías

Hace tiempo que las empresas dejaron de entender los almacenes como un mero trastero de mercancías para convertirlo en unos de los puntos clave de su cadena logística. Entendemos por logística la planificación, organización y control de un grupo de actividades de transporte y almacenamiento, posibilitando el movimiento de los productos desde su origen hasta las manos del consumidor final.

De esta forma, transportar la mercancía en un tiempo record o almacenarla en puntos clave son factores de crucial importancia para asegurar una cadena de suministro optimizada capaz de responder a la demanda de forma instantánea ¿De qué nos sirve una alta demanda ahora si no vamos a poder suministrar nuestro producto hasta pasados 15 días? Una buena logística se preocupa de eso precisamente, de poder ofrecer nuestro producto en el lugar y el momento en el que se genera la demanda.

almacenes

De esta forma, los almacenes dejan de ser un trastero estanco para convertirse en un punto dinámico de entrada y salida de stocks. Es recomendable colocar estos almacenes en puntos estratégicos, como es el caso de los almacenes cerca del puerto de Barcelona, uno de los puertos más transitados del país donde el transporte marítimo maneja una media de 4 millones de toneladas de mercancía al mes, representando el 10% del tráfico marítimo español.

 

¿Qué ventajas aporta una buena gestión del almacén a nuestra cadena logística? Las analizamos a continuación:

Compensar desfases

Gracias al almacén podemos compensar posibles desfases que se generen a lo largo de la cadena productiva. Por ejemplo, si se producen grandes cantidades de producto los costos fijos se distribuirán entre más unidades producidas, por lo que el coste unitario será inferior.

 

Productos de temporada

Existen una serie de productos que son de temporada, por lo que únicamente podemos conseguirlos durante unos periodos concretos del año. Gracias al almacén podemos hacernos con estas mercancías en el momento adecuado y almacenarlos para comercializarlos a lo largo de todo el año.

 

Mayores compras, mayores descuentos

Generalmente cuando realizamos una compra mayor, es decir, de más cantidades de productos, conseguimos mejores tratos pagando un precio unitario inferior. Es por ello que ha menudo es interesante comprar grandes cantidades con el objetivo de beneficiarnos de los descuentos. Lo mismo sucede con los productos cuyo precio es ascendente. En ambos casos es necesario contar con un almacén donde guardar las mercancías de estas grandes compras y sacarles así la máxima rentabilidad.

 

Suministro constante

En las empresas fabriles, las que se dedican a transformar una materia prima en un producto elaborado, es de vital importancia que el almacén suministre estas materia primas constantemente para que nunca se pare la cadena de producción. De forma que no haya ninguna parada ni tiempo muerto en la fabricación del producto. Para este suministro constante una buena gestión de almacén es imprescindible.

En definitiva, contar con un almacén bien gestionado en un punto estratégico en lo que se refiere a la logística es crucial a la hora de optimizar nuestra cadena logística y, en definitiva, ganar en competitividad ante el resto de empresas de nuestro sector.

 

 

 


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Publicado agosto 19, 2016 por admin in category "Empresas