agosto 12

Agrupación de deudas: ¿una comodidad a fin de mes?

Cada vez que escuchamos la palabra “deuda” nos echamos a temblar: pensamos en embargos, morosidad, impagos, cuentas en números rojos… Pero no debemos ser tan alarmistas. A día de hoy, absolutamente todos contraemos deudas: ya sea con el banco mediante préstamos o simplemente las interminables facturas mes a mes. Pólizas, luz, agua, internet, gas, letras del coche, hipoteca… Nadie, absolutamente nadie está libre no sólo de contraer deudas, sino de poder perder el control sobre todas ellas por cualquier razón.

Y es que es normal, es de locos cómo a día de hoy tenemos que hacer números y auténticos malabares para tener las cuentas claras. Por ello, no sólo existen en el cada vez más eficiente y servicial mercado financiero productos como los que nos permiten agrupar deudas en un solo pago, sino que éstos no se deben ver ni apreciar como un “salvavidas de emergencia”, sino más bien como una herramienta para no perder la cabeza.

Contabilidad

Imagen: vlcnews.com

Las matemáticas de cada mes

¿Cómo pueden ayudarme la agrupación de deudas no sólo a llegar a fin de mes, sino también a no tener quebraderos de cabeza con todos los números que debo manejar? Esta pregunta tiene su respuesta en otra cuestión bien cotidiana, ¿por qué unos meses llegamos y otros no si apenas cambiamos nuestro ritmo de vida? Porque debemos calcular cada día 31 cuánto hemos gastado en las facturas del suministro, que son variables, sumarle las deudas que tengamos de cuotas de compras a plazos o financiación, la hipoteca, que encima si no es fija puede subirnos en cualquier momento etc.

Esto quiere decir que si destinamos un tanto por ciento fijo a gastos, otro tanto a ahorro y otro tanto a las necesidades básicas, las cantidades nos pueden bailar de tal manera que no siempre nos salgan las cuentas.

Sin embargo, si tal como ocurre con la reunificación de deudas, gastemos lo que gastemos, ya sabemos cuánto vamos a pagar (la cuota fija estipulada en la reunificación) sabremos con exactitud lo que tenemos, lo que disponemos y lo que vamos a gastar. Es decir: cuentas claras sin ningún tipo de dolor de cabeza.

La necesidad de saber lo que ingresamos y lo que gastamos

La reunificación de deudas también es muy útil a la hora de aplicar la regla por la cual, no debemos destinar más del 30-40% de nuestros ingresos a los gastos fijos, es decir: hipotecas, facturas, tarjetas etc. no deben suponer que nada más llegar el día 1 vuelen la mitad de nuestros ingresos dejando poco o nulo margen para el ahorro y apretando el cinturón los 29 días restantes del mes.

Como hemos visto con anterioridad, esto resulta muy complicado cuando cada mes no sabemos qué va a pasar a la hora de que las facturas lleguen, pero sencillísimo si tenemos una cuota de reunificación fija.

Con esta cuota, podemos contar con que se nos retenga ese 35% de media recomendable, pudiendo crear un colchón de ahorros y sabiendo que pase lo que pase, las cuentas nos van a llegar y no va a ser una carrera de obstáculos aguantar hasta el siguiente ingreso.

En definitiva la reunificación no es sólo sinónimo de pagar menos, sino de aclarar las cuentas y vivir con comodidad.

 


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Publicado agosto 12, 2016 por admin in category "Empresas